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Estas páginas que tiene delante son solo el comienzo de una gran aventura humana y espiritual. Con ella deseamos que conozca la existencia de las aventuras que le aguardan en estas novelas, obras que hechizarán sus sentidos, dignas de ser leidas y releidas y que jamás olvidará.

En estas novelas encontrará además de fantasía, proclamas para un mundo mejor y más justo, un mundo que nos pertenece a todos y a nadie, y que hemos de legar (Mejor a ser posible) a las generaciones venideras. Es su derecho de nacimiento.

Desde aquí nos esforzaremos para que la llamada de la Naturaleza sea escuchada. Tal vez sea el momento de detenerse y pensar si este mundo virtual y cada vez más lejano , es el mundo feliz , gélido e impersonal que nos merecemos. Somos seres humanos, y por lo tanto no tenemos, ni debemos olvidar de dónde venimos, pues todos formamos parte de la Naturaleza, la misma que nos alimenta con la riqueza de los campos y nos protege como lo hace nuestra Madre.






PRESENTACIÓN
… Una voz insistente como la conciencia, introducía infinitas variaciones en el perpetuo susurro que día y noche repetía: ¡Algo hay escondido! ¡Ve y encuéntralo! ¡Anda y busca tras las montañas; Hay algo perdido... perdido y oculto más allá de los montes y aguarda que vayas! ¡Ve!…

Prefacio:
Estimada/o lector/a, si sostiene estos legajos amarillentos entre sus manos le recomiendo que limpie el espéculo de su mente y se prepare para sumergir sus sentidos en palabras soñadoras, románticas e inolvidables, escritas por las dulces y diestras manos de escritoras mágicas, además de un elenco de rudos exploradores, aventureros y caza tesoros que cambiaron el fusil y el machete por un arma más poderosa, pero afortunadamente pacífica y justa como ella sola: ‘la pluma’. Mientras, esas mismas manos curtidas y quemadas por la pólvora cargaban la estilográfica con una munición llamada tinta. Estos autores olvidados por decisión propia nos han concedido el honor de recuperar sus escritos guardados en viejos cajones y sacarlos a la luz de nuevo. Alguien bautizó estas narraciones como novelas de Razas Perdidas, el apelativo es acertado, pues narran el esporádico contacto de nuestra civilización actual y “digamos avanzada” con ciudades y civilizaciones desaparecidas, sepultadas por las ardientes arenas del desierto o las selvas más enmarañadas, urbes antiquísimas encajonadas en valles inexplorados o sumergidas en el azul de los océanos, ciudades que emergen de la nada en regiones inhóspitas donde las brumas jamás escampan. Desde estas páginas nos gustaría realizar una piadosa corrección y reprochar una opinión muy generalizada, pero con ella no pretendemos desatar ninguna polémica en este maravilloso e interminable mundo de la literatura. Sin embargo, a nuestro entender, encasillar estas obras como un subgénero de la Ciencia Ficción tal vez no sea el termino más correcto, creemos, aunque la palabra suene arriesgada, que las Razas Perdidas son un género literario en sí mismo, pues en ellas hay aventuras africanas, romances, misterios y narraciones terroríficas, novelas que rayan la Fantasía Heroica y algunas que muy bien se podrían entroncar dentro de la citada Ciencia Ficción, pero también hay novelas ambientadas en el lejano oeste, en el país de las Hadas, además de aventuras de corsarios y tesoros, todas ellas deudoras del esquema de mundos perdidos, pero no por ello son novelas de corte juvenil, aunque... ¿Hay alguna diferencia si la obra es buena? Sus argumentos suelen ser semejantes en cuanto a construcción, trama, descubrimiento, viaje y desenlace… Pero ¿Existe algún género literario que no sea afín a unos tropos prefigurados? Por estas páginas desfilarán aventuras, romances, misterios e intrigas, algunas románticas y otras que le dejarán sin aliento, además percibirá sentimientos y sensaciones que jamás podrá olvidar, sin embargo, si deja de leer ahora mismo y lanza este manuscrito sobre la mesilla y promete no abrirlo el resto de sus días, todavía estará a tiempo de burlar el hechizo y continuar con su vida, pues he de advertirle que a partir de las primeras letras caerá en un embrujo del que jamás podrá escapar, pues permanecerá para siempre en un mundo fantástico del que no deseará salir jamás. La lectura y relectura de estos mundos olvidados y sus habitantes, se convertirán en una parte indivisa de su alma, conocerá Huríes de Las Mil y Una Noches hablara con fascinantes Hadas del Bosque y visitará ciudades perdidas y olvidadas por el tiempo donde el esplendor de Babilonia, Cartago y Roma todavía perdura, sentirá la magia del Antiguo Egipto, de la Hélade y de la poderosa Asiria, recorrerá el Himalaya, el desierto de Karroo y revisitará la Atlántida. Descubrirá valles perdidos y nichos donde el tiempo y las prisas no existen, recorrerá las entrañas de la tierra y encontrará regiones pobladas de animales antediluvianos y por supuesto Razas perdidas.
Vamos a iniciar nuestro viaje y partiremos en busca de la figura mito poética de la Diosa del Fuego, la creación de la mujer que siempre ha de ser obedecida o quizás el dictado de una musa que hechizó la mente de Henry Rider Haggard. Desde entonces el embrujo y la pasión del hombre no es la misma, igual que la atracción que la mujer siente por este arquetipo sobrenatural donde el halo femenino mezcla el extraño anhelo de la fatalidad y la belleza inmortal. Jung trató de explicar ese magnetismo innato en el ser humano, pero nadie mejor que el lector para descubrir el misterio ancestral que sentimos por el amor pasional e incondicional que arde y acompaña nuestras almas desde la noche de los tiempos. El primer título de la colección es La Gloria de Egipto, escrito bajo el pseudónimo de Louis Moresby, en realidad la autora es Lily Adams Beck, y por ser mujer, creo que el caballero Allan Quatermain no tendría ningún reparo en que la novela de Lady Adams Beck fuese la primera en publicarse, seguida como no, del Dios Amarillo, una creación de su alter ego, Rider Haggard. En cambio para la tercera entrega hemos decidido editar el primer libro de La Fuente del Fin del Mundo de William Morris, una obra más enraizada con la Fantasía Heroica que con las Razas Perdidas, pero fue el profesor C.S. Lewis, quien dijo en una ocasión que si Ella, la novela más hermosa y fascinante del citado Haggard, tuviese un pariente cercano o un descendiente directo, sin duda ésta sería la novela de Morris, donde la Fuente y la Inmortalidad aguardan al lector. Para la cuarta entrega, viajaremos Más allá del Este de Asía y continuaremos la iniciática búsqueda de la vida.
En estas obras el lector encontrará fantasía y unas horas garantizadas de amena y evasiva lectura, sin embargo no son libros escritos por autores de prosa académica, y contrastada, ni obras que saciaran la avidez prosaica del lector exigente y versado en la literatura más refinada, aunque sería injusto olvidar que algunos de estos “digamos” autores desconocidos y anónimos en el mundo de la literatura hispana, atesoran el premio Nobel de las letras, y algún que otro Pulitzer, sin embargo, para estos novelistas y aventureros, relegados y olvidados por el paso del tiempo, la verdadera riqueza estriba en los mensajes del pasado en boca de sus héroes y antagonistas, sin olvidar las voces lejanas, firmes y válidas de las razas olvidadas. Advertencias de civilizaciones desaparecidas que nos desvelarán y tratarán de enseñarnos a evitar el colapso que destruyó sus mundos, acompañadas de dulces utopías que quizás nos hagan pensar y decidir por nosotros mismos.
El lector comprobará que los héroes y heroínas de estas novelas son de diferentes etnias, en algunas será un árabe el protagonista, en otras un piel roja, encontrará princesas aztecas o tal vez será un guerrero maorí quien les narrará sus viajes, es muy posible se cruce con un faraón de raza negra, o con una heroína hebrea, pero aunque sus culturas resulten diferentes, igual que sus credos y religiones, jamás hemos de olvidar que todos somos humanos y debemos coexistir en paz, y por que no aprovechar la oportunidad que nos brindan estas palabras recuperadas del olvido y limar el sin sentido de las asperezas a base de leer, pues alguien dijo que todo está en los libros y creemos que tenía razón, pues el mundo languidece por sus errores y necesita sumergirse en las páginas y redescubrir la filosofía, poesía y la sabiduría ancestral, al fin y al cabo, una cultura universal que es afín en cualquier lugar de este planeta y que une a todos los habitantes que moramos en ella. Leer es despertar el alma, y es un buen camino para reencontrar la paz y armonía.
La presente colección es un compendio de Literatura Fantástica, la trama principal gira en torno al descubrimiento Razas Perdidas, sin embargo, resulta una tarea ardua separar el argumento de estas fascinantes obras, y clasificarlas según los temas que aborda, desde fascinantes hallazgos arqueológicos, a viajes sorprendentes, además del encuentro de civilizaciones históricas y desaparecidas. En algunas de estas novelas encontrará todos los apartados que citaremos a continuación, ya que toda esta amalgama de tropos aparecerán y se diluirán sabiamente en las páginas de estas lecturas apasionantes. La decisión de dividir este género en ocho apartados obedece únicamente a facilitarle al siempre sufrido y paciente lector una especie de carta de navegación para que encuentre aquello que desea hallar en las páginas de estas novelas y a continuación sumergirse en el tema que más le apasione. No estaría de más reseñar que una sola de estas novelas puede atesorar las figuras retóricas de diversos géneros, y no por ello la trama pierde emoción, más bien me atrevería a escribir que todo lo contrario, cada novela conforma una aventura apasionante y distinta de la otra.
Más de un centenar de novelas se encuentran traducidas y preparadas para deleitar sus sentidos, en ellas la arqueología, historia y la pasión por los viajes se mezclará con el amor y los valores humanos, donde animales criptozoológicos todavía rugen y enloquecen a antropólogos y profesores, donde el misterio reina en castillos ruinosos y deshabitados bañados por el argentado y misterioso claro de luna. Todo este compendio de apasionantes novelas aguardan pacientes ver la luz y contar de manera amena y entretenida aquello que nos puede ser útil en estos tiempos, pues sus escritos se enraízan con la ecología y denuncian el decadente estado del ser humano, más obnubilado con el mundo virtual y artificial, que con el mundo que nos regala desde las eras más remotas Nuestra Madre Naturaleza, un mundo repleto de fantasía, hadas y libertad, una tierra fantástica y ensoñada que todos llevamos grabada en nuestro corazón y tratamos de esconder, porque tildamos de infantil y nos avergüenza admitir que todavía creemos en las Hadas, sin embargo, por otra parte nos postramos y rendimos pleitesía a todo aquello que promulgan nuestros oscuros carceleros sin tampoco conocerlos y nos convertimos en seres ávidos de riquezas e incompletos de felicidad, vacíos de espiritualidad y valores humanos, sometemos nuestras vidas a costa de engaños, apresados en un sistema que sólo busca enriquecer las arcas de una sociedad que jamás atesora suficiente riqueza para saciar su codicia, y por desgracia desde la tierna infancia todos somos educados y formados para competir entre compañeros, tentados por formar parte de ese estamento social elitista y enriquecido, pero a la postre vacío e infeliz, rodeado de la pobreza más terrible de todas: vender su alma. Sin embargo, el gran pecado aborrecible e inexpiable de esta sociedad de consumo, orquestada por unas corporaciones decapitadas que aparte de sumar beneficios, se dedican a ocultar y oscurecer los valores humanos, víctimas de un sistema del que por desgracia todos formamos parte y de una manera u otra explotamos y negamos el alimento a las personas que lo necesitan, y dividimos la tierra en un primer, segundo y tercer mundo, además de condenar el planeta a una deforestación y a una explotación de recursos sistemática y execrable, mientras miramos a otro lado. Sabemos porqué se crean guerras y conflictos armados por todas partes, conflictos que no ahorran en daños colaterales y sufrimiento para nuestros semejantes. Es posible que los mercados de valores piensen que el mundo es una propiedad privada, igual que las riquezas naturales, por desgracia en sólo unas décadas el mundo que esos mercados proclaman globalizado y de beneficios corporativos se convertirá en un Mundo Perdido, y lamentablemente no será el novelado en la obra homónima de Arthur Conan Doyle, sino el fin de un mundo que nos pertenece a todos y a nadie. Creemos que ha llegado el momento de concienciarnos y devolver el préstamo tal y como nos fue legado por nuestros antepasados (si es posible mejor) a las generaciones venideras, pues esta es su verdadera herencia y el legado que les pertenece por derecho de nacimiento. Es posible que todos seamos parte de la rueda que nos eleva y luego nos aplasta, es posible que no haya ningún conspirador en la sombra, excepto nosotros mismos, quizás tan sólo baste con detenernos un momento y pensar en nuestros errores y aprender de ellos, y si hay algo bueno en todo este horror es que todavía estamos a tiempo de enderezar el rumbo y llegar a buen puerto. 1.984 es pasado, vayamos a un lugar donde nos espera un mundo feliz y libre, no el mundo que promulgaba Aldous Huxley, sino un mundo mejor y más justo, construyamos entre todos una utopía real y hermosa.
Disfruten de estas lecturas, ya que ustedes son la razón de ser de este grupo de soñadores, y quienes nos animan a publicar unos libros olvidados por el tiempo pero que afortunadamente para todos, todavía tienen mucho que revelarnos.
¿Aceptas el reto?
Barranc Fort a 29 de Enero de 2.018, o quizás mejor, luna creciente de un invierno que pronto se convertirá en primavera.
Pd; Si en las novelas encuentran muchas veces el pronombre de Ella en mayúscula y cursiva, deben de conocer que no es un error gramatical, es algo en deuda e intencionado con Ayesha… y sus múltiples, fascinantes y bellas reencarnaciones: Antinea, Shuna, Asika, Marahuna, Dama de la Abundancia, Neit Akrit, Jewel, Naya, La Princesa de la Colina de los Lirios, Ayeda, Ishtar, Neftis, La, Athalia… y tantas y tantas Diosas que deseamos jamás terminen de aparecer en las páginas de estas novelas y cobren vida, mientras, nos postraremos rendidos y enamorados ante Ella, la que debe ser obedecida.
Gracias H.R.H. Por la Fantasía eterna e inagotable de tus novelas.
¡Algo hay escondido! ¡Ve y encuéntralo! ¡Anda y busca tras las montañas; Hay algo perdido, perdido y oculto más allá de los montes y aguarda que vayas! ¡Ve!…
R. Kipling




Nuestro E-mail:             razasperdidas@razasperdidas.net


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